LG WSED7665B Opiniones: presume de vapor, pero en realidad es vapor asistido

0
0 de 5 estrellas (basado en 0 reseñas)
Excelente
Muy buena
Media
Mala
Muy mala
Ver y Añadir Opiniones

El LG WSED7665B es uno de esos hornos que intentan concentrar casi todas las tendencias actuales en un único electrodoméstico: 76 litros de capacidad, limpieza pirolítica y EasyClean, Air Fry, Air Sous Vide, WiFi, pantalla táctil, InstaView y funciones de vapor. Su rango de temperatura de 30 a 300 °C y los 22 modos de cocción refuerzan esa sensación de horno especialmente versátil.

Precisamente por ofrecer tanto, conviene fijarse en los matices. El más importante está en el vapor: LG identifica su sistema como vapor asistido, con combinaciones de vapor y calor, por lo que no debe confundirse automáticamente con los hornos SteamPro o 100 % vapor de algunos competidores. También hay que convivir con un depósito de agua de 1 litro, una interfaz principalmente táctil y numerosas funciones cuya utilidad dependerá de cuánto quiera experimentar realmente el usuario.

El WSED7665B puede ser muy atractivo para una cocina familiar donde un único horno deba servir para asados, pizza, repostería, Air Fry y preparaciones con humedad añadida. Para quien esté comprando específicamente un horno de vapor avanzado, sin embargo, merece un análisis más cuidadoso.

El término «horno a vapor» puede crear más expectativas de las que ofrece su sistema Assist

Esta es probablemente la distinción más importante antes de comprar. En las especificaciones oficiales, LG describe el vapor del WSED7665B como «Vapor: Sí (Assist)». La marca plantea cuatro formas de utilización: convección más vapor, cocción más vapor, grill más vapor y recalentamiento con vapor.

El concepto funciona añadiendo humedad durante una cocción que sigue apoyándose en los sistemas térmicos tradicionales del horno. Resulta interesante para conseguir panes y masas con mejor desarrollo, asados jugosos, superficies crujientes sin secar tanto el interior o para recalentar determinados alimentos.

Lo que conviene evitar es equipararlo sin más a un horno especializado capaz de trabajar con vapor completo y controlar diferentes niveles de humedad de una manera más avanzada. Modelos como el AEG SteamPro ofrecen modos específicos de vapor completo, humedad alta, media y baja, además de automatización Steamify.

La limitación del LG es, por tanto, relativa al uso previsto. Para quien quiera añadir vapor al horneado convencional, su sistema tiene bastante sentido. Para alguien que compra el aparato principalmente para cocinar al vapor de forma intensiva, hay alternativas más especializadas.

El depósito de 1 litro introduce una tarea que un horno convencional no necesita

El sistema de vapor utiliza un depósito interior de agua de 1 litro. No requiere una toma de agua permanente, algo que simplifica considerablemente la instalación, pero traslada al usuario la gestión del agua.

Cuando se utilizan las funciones de vapor hay que comprobar que existe agua suficiente y mantener correctamente los componentes relacionados con el sistema. Es un pequeño cambio de hábitos que puede parecer irrelevante durante las primeras semanas y adquirir más importancia cuando el horno se utiliza diariamente.

La capacidad de 1 litro no es especialmente extraña en este segmento y aparece también en competidores directos. El inconveniente no está tanto en la cifra como en entender que las funciones de vapor añaden mantenimiento y manipulación respecto a un horno convencional.

Quien utilice el vapor ocasionalmente apenas lo notará. Si esa función va a convertirse en el centro de la cocina diaria, el diseño del depósito y su mantenimiento pasan a tener bastante más peso.

22 modos y 34 menús automáticos pueden resultar excesivos para quien solo quiere hornear

LG incorpora 22 modos de cocción y 34 menús automáticos. A esto se suman Air Fry, Air Sous Vide, vapor asistido, pizza, funciones de limpieza, conectividad ThinQ y diferentes posibilidades de control.

La cantidad de opciones constituye una de sus grandes virtudes, pero también aumenta la curva de aprendizaje. No es el típico horno donde prácticamente todo se resuelve con dos mandos físicos para escoger temperatura y función.

Un usuario aficionado a cocinar probablemente disfrutará explorando los programas y aprendiendo cuándo utilizar vapor, aire caliente o cocción lenta. Para alguien que prepara casi siempre los mismos cuatro platos, buena parte de este equipamiento puede terminar sin utilizarse.

Hay además un efecto económico que conviene considerar: las funciones adicionales tienen valor únicamente cuando sustituyen otros aparatos o mejoran realmente la forma de cocinar. Comprar Air Fry, Sous Vide, WiFi e InstaView para terminar utilizando siempre calor arriba y abajo supone desaprovechar buena parte de lo que diferencia al WSED7665B.

La pantalla táctil de 4,3 pulgadas sustituye la sencillez de los mandos tradicionales

El frontal utiliza un display LCD táctil de 4,3 pulgadas. Visualmente encaja muy bien con el acabado en acero negro mate y permite gestionar la gran cantidad de funciones sin llenar el frontal de botones.

El compromiso es ergonómico. Los controles físicos permiten modificar temperatura o función mediante un gesto que rápidamente se vuelve mecánico. Una interfaz táctil requiere prestar más atención a lo que aparece en pantalla y navegar por las opciones correspondientes.

No es una deficiencia objetiva: hay usuarios que prefieren claramente una pantalla porque ordena mejor las funciones y aporta información más completa. Pero quien valore especialmente la inmediatez de dos selectores giratorios debería probar este tipo de interfaz antes de decidir.

También hay una cuestión práctica propia de cualquier superficie táctil situada encima de la puerta del horno: manos húmedas, grasa y uso mientras se cocina hacen que mantener un frontal impecable requiera cierta atención.

InstaView es ingenioso, aunque no cambia la calidad fundamental del horneado

La función InstaView permite dar dos toques sobre el cristal para iluminar el interior y comprobar el estado de la comida sin abrir la puerta. Evitar aperturas innecesarias tiene sentido, especialmente en repostería y preparaciones sensibles a las variaciones de temperatura.

Es una característica cómoda y distintiva, pero no debería tener el mismo peso en la decisión que la distribución del calor, las funciones de vapor, la capacidad o el sistema de limpieza. Al final, otros hornos permiten observar la cocción mediante iluminación interior convencional.

InstaView aporta una experiencia más sofisticada y ayuda a reducir la tentación de abrir la puerta. Quien esté comparando hornos debería tratarlo como un añadido interesante, no como motivo suficiente para elegir el LG frente a un competidor con mejores prestaciones en aquello que realmente vaya a cocinar.

Air Fry ahorra otro electrodoméstico, pero 76 litros no funcionan como una freidora compacta

La función Air Fry permite preparar alimentos utilizando circulación intensa de aire caliente y poco aceite. Tenerla integrada evita dedicar espacio en la encimera a una freidora de aire independiente y permite trabajar con cantidades mayores.

Sin embargo, existe una diferencia física evidente entre calentar una pequeña cesta de una freidora de sobremesa y poner en temperatura la cavidad de un horno de 76 litros. Para una pequeña ración de patatas o unas pocas piezas, una Air Fryer compacta puede resultar más rápida y práctica.

El LG gana cuando se quieren preparar cantidades familiares, aprovechar un único electrodoméstico o evitar acumular aparatos. La freidora independiente sigue teniendo argumentos para raciones pequeñas y usos rápidos.

Por tanto, Air Fry es una función valiosa, pero no debería interpretarse como una sustitución idéntica de cualquier freidora de aire. Cambian el volumen de cocción, los tiempos y la comodidad según la cantidad de alimento.

Air Sous Vide no elimina la preparación previa que exige cocinar al vacío

Otra función llamativa es Air Sous Vide, que permite trabajar a baja temperatura dentro del horno. El rango general comienza en 30 °C, lo que abre posibilidades que un horno convencional más básico no ofrece.

El nombre puede hacer pensar que el aparato se ocupa de todo el proceso sous vide, pero la preparación al vacío sigue requiriendo alimentos correctamente envasados. Si se quiere explotar esta técnica de manera habitual, una envasadora compatible continúa siendo un complemento relevante.

Además, Air Sous Vide utiliza el control térmico del horno y no debe confundirse con el método tradicional de inmersión en un baño de agua controlado por un circulador.

Para experimentar con cocción lenta es una incorporación interesante. Para quien ya dispone de un equipo sous vide dedicado y busca precisión mediante baño de agua, probablemente sea una función menos decisiva.

EasyClean es cómodo para la suciedad reciente, pero no sustituye siempre a la pirólisis

El WSED7665B ofrece dos enfoques de limpieza. Blue EasyClean utiliza vapor y el recubrimiento de la cavidad para facilitar la retirada de suciedad en un ciclo corto, mientras que también dispone de limpieza pirolítica.

Esta combinación es inteligente porque no tiene sentido recurrir a las altas temperaturas de la pirólisis después de cada preparación. EasyClean permite realizar un mantenimiento más frecuente y posteriormente retirar los restos con un paño.

La palabra «limpieza», sin embargo, no significa que toda la grasa incrustada desaparezca automáticamente. LG describe un proceso en el que, después de generar vapor, hay que repasar manualmente el interior. Para residuos difíciles sigue estando disponible la pirólisis.

La ventaja es precisamente poder escoger. EasyClean resulta más ligero para el mantenimiento cotidiano y la pirólisis queda reservada para limpiezas profundas. El inconveniente sería esperar que el ciclo rápido de vapor deje siempre la cavidad como nueva sin intervención.

La pirólisis sigue teniendo un coste energético que EasyClean intenta evitar

Disponer de limpieza pirolítica es una ventaja importante en un horno utilizado intensivamente. El proceso lleva la cavidad a temperaturas muy elevadas para convertir los residuos en restos fáciles de retirar.

El sacrificio es conocido: requiere tiempo y consume bastante más energía que una limpieza ligera. De hecho, LG utiliza precisamente la reducción de consumo de EasyClean frente a la pirólisis como uno de los argumentos de su sistema de vapor.

Esto refuerza la idea de utilizar ambos sistemas de manera complementaria. Mantener el horno con EasyClean puede reducir la frecuencia con la que se necesita un ciclo pirolítico completo.

Para alguien que cocina muy poco, pagar por dos sistemas de limpieza puede ser excesivo. En una familia que utiliza el horno varias veces por semana, la combinación resulta bastante más justificable.

ThinQ aporta control remoto, pero otra aplicación no interesa a todo el mundo

El WSED7665B incorpora WiFi y compatibilidad con LG ThinQ. Desde el móvil es posible acceder a funciones como monitorización, precalentamiento, temporizador, seguimiento del progreso y diagnóstico, además de recibir funciones y recetas compatibles.

Para quien ya utiliza otros electrodomésticos LG conectados, centralizar su gestión en ThinQ puede resultar cómodo. También es práctico poder iniciar un precalentamiento o comprobar determinados estados sin permanecer delante del horno.

Pero la conectividad no mejora por sí misma una receta. El usuario que no quiera crear cuentas, configurar WiFi ni utilizar el móvil en la cocina seguirá pudiendo utilizar las funciones fundamentales directamente desde el aparato.

La cuestión antes de comprar no debería ser si tiene WiFi, sino cuánto se va a aprovechar. En un producto con tantas características, ThinQ puede ser realmente útil para algunos usuarios y prácticamente decorativo para otros.

No se especifica una sonda térmica de alimentos integrada

Entre las especificaciones y accesorios oficiales del WSED7665B no aparece una sonda térmica integrada para medir la temperatura interna de carnes y otras preparaciones. Es una ausencia que puede pasar desapercibida porque el horno tiene una lista muy larga de funciones.

En un aparato orientado a asados, baja temperatura y cocina avanzada, una sonda resulta especialmente cómoda: permite utilizar la temperatura interna del alimento como referencia en lugar de depender exclusivamente del tiempo programado.

Algunos competidores de gama alta sí incorporan sensores de cocción o sondas de temperatura. Para quien prepare frecuentemente piezas grandes de carne puede ser una diferencia más útil que InstaView o incluso que determinadas funciones conectadas.

Siempre se puede utilizar un termómetro externo, por lo que no limita las recetas que pueden realizarse. Lo que se pierde es la integración entre medición y electrónica del propio horno.

La iluminación halógena resulta conservadora en un horno tan tecnológico

Una pequeña contradicción del WSED7665B está en la iluminación. Mientras ofrece WiFi, pantalla táctil, InstaView, Air Sous Vide y múltiples programas automáticos, la ficha técnica especifica iluminación halógena.

No es un problema grave y cumple perfectamente su función. Aun así, algunos rivales de gama alta emplean iluminación LED, que encaja mejor con la imagen tecnológica y de eficiencia que transmite este LG.

InstaView reduce parcialmente la importancia de este detalle porque la iluminación se activa de una forma especialmente cómoda. Pero, puesto a comparar equipamiento entre hornos de nivel elevado, es uno de esos pequeños aspectos donde el WSED7665B no resulta tan moderno como podría parecer.

Los 76 litros son una ventaja familiar, pero necesitan espacio y energía para calentarse

La cavidad de 76 litros está por encima de los 70 o 71 litros habituales en bastantes competidores. Permite introducir bandejas grandes y resulta especialmente útil para cocinar para varias personas.

La contrapartida de cualquier horno grande es que no siempre resulta la herramienta más eficiente para cantidades mínimas. Preparar una pequeña ración en una cavidad de este tamaño puede resultar menos práctico que utilizar un aparato compacto.

Sus dimensiones exteriores son aproximadamente 592 mm de ancho, 594 mm de alto y 569 mm de fondo. La instalación requiere además respetar los espacios de ventilación indicados por LG, incluido un margen posterior específico.

Antes de sustituir un horno existente conviene comprobar el hueco real del mueble y no limitarse a asumir que todos los modelos «de 60 cm» tienen exactamente las mismas necesidades de encastre.

La guía telescópica incluida solo cubre un nivel completo

El equipamiento incluye rejilla, bandeja universal, bandeja para hornear y una guía telescópica completa. Es una dotación razonable y permite extraer con seguridad una bandeja pesada para comprobar o manipular los alimentos.

El matiz está en que no todos los niveles disponen de guías telescópicas. Si se cocina frecuentemente utilizando varias alturas, habrá posiciones en las que se seguirá trabajando de manera convencional.

No es una carencia especialmente grave, pero sí uno de esos detalles que puede quedar oculto detrás de una ficha con 22 modos de cocción. Para determinados usuarios, disponer de más niveles telescópicos aporta más comodidad cotidiana que varios programas automáticos.

Sus mejores cualidades forman un conjunto difícil de encontrar en un solo horno

El análisis de sus inconvenientes no debería ocultar que el LG reúne una combinación muy completa. Pocos usuarios necesitarán absolutamente todo lo que incorpora, pero tenerlo disponible amplía considerablemente las posibilidades de cocina.

  • 76 litros: una cavidad especialmente amplia para uso familiar.
  • Temperatura de 30 a 300 °C: cubre desde preparaciones lentas hasta cocciones que requieren mucho calor.
  • Vapor asistido: permite introducir humedad en diferentes modos de cocción.
  • Air Fry: amplía las posibilidades sin añadir otro electrodoméstico grande.
  • Air Sous Vide: añade cocina a baja temperatura.
  • InstaView: permite comprobar la comida sin abrir la puerta.
  • EasyClean y pirólisis: ofrecen dos niveles diferentes de limpieza.
  • ThinQ: proporciona conectividad WiFi y funciones de control desde el móvil.
  • 34 menús automáticos: ayudan a quien prefiera partir de programas preconfigurados.
  • Cierre suave: mejora la sensación de uso cotidiano de la puerta.
  • Clase energética A++: una clasificación especialmente buena dentro de la categoría.

¿Qué comprador puede arrepentirse del LG WSED7665B?

El perfil que debería estudiar con más atención otras opciones es quien llega atraído específicamente por la palabra «vapor». El WSED7665B tiene funciones de vapor reales, pero LG las define como vapor asistido; existen hornos especializados con un control de vapor más profundo.

  • Quien quiera cocción 100 % vapor y distintos niveles de humedad puede encontrar sistemas más avanzados.
  • Los aficionados a los asados que valoren una sonda térmica integrada deberían comparar alternativas que la incorporen.
  • Quien prefiera mandos físicos sencillos puede encontrar excesiva la dependencia de la interfaz táctil.
  • Un usuario que no vaya a aprovechar Air Fry, Air Sous Vide, WiFi o InstaView estará comprando mucha tecnología que probablemente quedará infrautilizada.
  • Para pequeñas cantidades y comidas rápidas, una cavidad de 76 litros no siempre sustituye la agilidad de electrodomésticos compactos.

En cambio, para una familia que quiere reducir el número de aparatos independientes y experimentar con diferentes técnicas de cocción, muchas de esas características dejan de ser adornos y empiezan a justificar el planteamiento del LG.

5 alternativas que pueden ser mejor opción de compra

1. AEG SteamPro BSE798380T: es una alternativa más convincente para quien compra el horno principalmente por el vapor. Su sistema SteamPro permite vapor completo y diferentes niveles de humedad, incorpora Steamify para ajustar automáticamente la cantidad de vapor, cocción sous vide y sonda de temperatura. Pierde algo de capacidad frente a los 76 litros del LG, pero está más especializado en cocina con vapor.

2. Siemens iQ700 HS736G3B1: puede ser mejor para quien quiera un auténtico horno de vapor de gama alta con 71 litros, múltiples combinaciones de vapor, Home Connect y un ecosistema de asistencia de cocción muy desarrollado. Frente al LG sacrifica capacidad y la función InstaView, pero ofrece un enfoque más centrado en controlar la cocción con vapor.

3. Bosch Serie 8 HSG7364B1: resulta especialmente interesante para quien valore sensores de cocción además del vapor. Cuenta con depósito de 1 litro, funciones combinables con vapor, Air Fry, Home Connect, Baking Sensor y roastingSensor Plus. Sus 71 litros son menores que los 76 del LG, pero la integración de sensores puede aportar más valor práctico en asados y repostería.

4. AEG SteamPro BSK998230M: puede ser una compra más apropiada para aficionados a técnicas de cocina avanzadas. La familia SteamPro está diseñada alrededor del control del vapor y la humedad, con Steamify, cocción sous vide y sonda térmica. Es preferible cuando el objetivo no es acumular funciones llamativas, sino utilizar el vapor como herramienta central de cocción.

5. Siemens iQ700 HS958GCB1: es una alternativa de gama alta más orientada a quien busca automatización, control preciso y cocina con vapor avanzada. Puede superar al LG en sofisticación del sistema de cocción, aunque el WSED7665B continúa teniendo argumentos propios como sus 76 litros, InstaView, Air Fry y la doble estrategia de limpieza EasyClean más pirólisis.

Conclusión: muy completo, pero no conviene comprarlo pensando que el vapor es su especialidad absoluta

El LG WSED7665B es un horno difícil de criticar por falta de equipamiento. Con 76 litros, Air Fry, Air Sous Vide, InstaView, ThinQ, 22 modos, 34 menús automáticos, limpieza pirolítica y EasyClean, ofrece muchas más posibilidades que un horno multifunción convencional.

Su principal compromiso aparece precisamente en una de las características utilizadas para identificarlo: es un horno con vapor asistido, no debería darse por hecho que equivale a los sistemas de vapor completo más avanzados. Para mejorar panes, pizzas, asados y recalentados mediante humedad añadida, la propuesta resulta atractiva. Para cocinar habitualmente con vapor como técnica principal, modelos especializados de AEG, Siemens o Bosch merecen una comparación directa.

También conviene valorar si se aprovechará realmente tanta tecnología. Una pantalla táctil de 4,3 pulgadas, WiFi, InstaView y decenas de programas aportan versatilidad, pero también hacen que el producto resulte más complejo que un horno tradicional. Quien solo utilice dos o tres funciones básicas difícilmente extraerá todo su valor.

Los inconvenientes no deberían frenar la compra de una familia que quiera un horno grande y polivalente capaz de sustituir parcialmente a varios aparatos. En ese escenario, los 76 litros, Air Fry, el rango de hasta 300 °C, el vapor añadido y los dos sistemas de limpieza forman un conjunto muy convincente.

El comprador que debería mirar más allá es quien priorice por encima de todo la cocina con vapor, una sonda térmica integrada o controles más tradicionales. El WSED7665B destaca por hacer muchas cosas razonablemente bien; su mayor riesgo está en confundir esa enorme versatilidad con una especialización absoluta en cada una de ellas.

Ficha técnica de LG WSED7665B

Característica Especificación
Modelo WSED7665B
Tipo Horno multifunción integrable con vapor asistido
Capacidad 76 litros
Color Acero negro mate
Anchura 592 mm
Altura 594 mm
Profundidad 569 mm
Clase de eficiencia energética A++
Rango de temperatura 30-300 °C
Modos de cocción 22
Menús automáticos 34
Vapor Sí, vapor asistido
Depósito de agua 1 litro
Air Fry
Air Sous Vide
InstaView
Limpieza pirolítica
Blue EasyClean
WiFi
Plataforma conectada LG ThinQ
Pantalla LCD táctil de 4,3 pulgadas
Tipo de control Táctil
Iluminación interior Halógena
Apertura y cierre suave
Guía telescópica 1 nivel completo
Rejilla Incluida
Bandeja universal Incluida
Bandeja para hornear Incluida
Alimentación 230 V / 50 Hz
Potencia nominal 3500 W
Consumo de energía en modo convencional 0,83 kWh/ciclo
Consumo con convección forzada 0,51 kWh/ciclo
EAN 8806091858085

No hay reseñas todavía. Sé el primero en escribir una.