FAFREES F20 PRO Opiniones: 100 km sobre el papel, pero necesita hasta 10 horas para cargar

0
0 de 5 estrellas (basado en 0 reseñas)
Excelente
Muy buena
Media
Mala
Muy mala
Ver y Añadir Opiniones
Los precios y la disponibilidad del producto son precisos en la fecha/hora indicados y están sujetos a cambios. Se aplicará a la compra el precio y la información de disponibilidad mostrados en Amazon.es en el momento de la compra.

PARTE DEL CONTENIDO QUE APARECE EN ESTE SITIO PROCEDE DE AMAZON EUROPE CORE S.à.r.l. ESTE CONTENIDO SE OFRECE EN SU CONDICIÓN ACTUAL Y PODRÁ MODIFICARSE O ELIMINARSE EN CUALQUIER MOMENTO.

La FAFREES F20 PRO de 20 Ah es una bicicleta eléctrica urbana que intenta reunir autonomía, comodidad y practicidad en un formato plegable. Su batería extraíble de 36 V y 20 Ah alcanza 720 Wh, el motor trasero entrega 250 W continuos y 40 Nm, equipa neumáticos anchos de 20 x 3 pulgadas y añade elementos útiles para desplazamientos diarios como portaequipajes, guardabarros, iluminación y cuadro de acceso bajo.

La propuesta tiene bastante sentido para quien quiere una e-bike utilitaria con una batería grande, pero la ficha técnica también deja varios compromisos que conviene valorar. El sensor es de cadencia, los frenos son mecánicos, pesa alrededor de 26 kg y la batería de 20 Ah puede necesitar unas 10 horas para completar una carga desde cero. Son características que no impiden disfrutar de la bicicleta, aunque alternativas más recientes ya ofrecen sensores de par, discos hidráulicos y cargas considerablemente más rápidas.

Los 100 km anunciados representan el escenario favorable, no una autonomía garantizada

Uno de los grandes argumentos comerciales de la F20 PRO es su autonomía. En la variante de 20 Ah, FAFREES especifica una batería extraíble de 36 V y 20 Ah, equivalente a 720 Wh, y publica cifras que pueden alcanzar aproximadamente los 100 km dependiendo de las condiciones y el modo de utilización.

La capacidad de la batería es objetivamente generosa para una bicicleta urbana de 250 W. El problema está en interpretar una autonomía máxima como si fuese la distancia que necesariamente se obtendrá durante el uso cotidiano.

La asistencia seleccionada, el peso del ciclista y del equipaje, las pendientes, el viento, la temperatura, la presión de los neumáticos y el número de aceleraciones influyen directamente en el consumo. Los neumáticos de tres pulgadas tampoco están optimizados exclusivamente para minimizar la resistencia a la rodadura.

Para desplazamientos urbanos moderados, 720 Wh proporcionan un margen energético interesante. Pero quien necesite recorrer sistemáticamente distancias cercanas a 100 km entre cargas debería dejar un margen de seguridad en lugar de organizar sus recorridos alrededor de la cifra máxima anunciada.

Una batería de 20 Ah está muy bien hasta que toca esperar unas 10 horas para cargarla

La gran batería tiene una contrapartida bastante concreta. FAFREES especifica para esta variante un cargador de 42 V y 2 A y un tiempo aproximado de 10 horas para pasar del 0 al 100 %. Es una espera considerable frente a bicicletas eléctricas recientes con sistemas de carga de cuatro, cinco o incluso menos horas.

Para quien carga la bicicleta durante la noche no tiene por qué ser un problema grave. Tampoco será necesario realizar siempre un ciclo completo desde cero: si al regresar queda buena parte de la batería, la recarga cotidiana será bastante más corta.

La limitación aparece en viajes largos o cuando se necesita recuperar rápidamente autonomía entre dos desplazamientos. Una parada de una o dos horas no permite aprovechar una proporción tan grande de la capacidad como en modelos equipados con cargadores más potentes.

Es el precio de combinar 720 Wh con un cargador relativamente conservador de 2 A. La F20 PRO apuesta por almacenar mucha energía, pero no por recuperarla especialmente deprisa.

El sensor de cadencia hace que la asistencia sea menos natural que en modelos con sensor de par

La F20 PRO utiliza un sensor de cadencia. El sistema detecta el pedaleo y activa la asistencia correspondiente al nivel seleccionado, una solución extendida y perfectamente funcional en bicicletas eléctricas de esta categoría.

Sin embargo, cada vez hay más alternativas urbanas con sensor de par. Estas miden el esfuerzo que el ciclista ejerce sobre los pedales y ajustan la ayuda del motor proporcionalmente. En la práctica, la respuesta suele sentirse más inmediata y natural, especialmente al arrancar, maniobrar lentamente o cambiar de ritmo.

Con un sensor de cadencia existe una separación mayor entre el esfuerzo de las piernas y la respuesta eléctrica. Hay usuarios a quienes les gusta precisamente esa sensación porque permite desplazarse con poco esfuerzo físico. Otros prefieren sentir que el motor amplifica su pedaleo en vez de proporcionar un nivel de asistencia menos ligado a la fuerza aplicada.

Por eso no puede calificarse como un defecto universal. Sí es una diferencia importante frente a bicicletas actuales con sensor de par y debería tenerla especialmente en cuenta quien disfrute de una conducción con sensaciones próximas a una bicicleta convencional.

40 Nm son suficientes para ciudad, pero dejan de impresionar cuando aparecen pendientes fuertes

El motor trasero sin escobillas trabaja a 36 V, entrega 250 W continuos y alcanza 40 Nm de par. La asistencia está limitada a 25 km/h en la configuración europea.

Los 250 W encajan con el planteamiento de una bicicleta eléctrica urbana legalmente configurada para la UE. Los 40 Nm, por su parte, proporcionan una ayuda razonable en terreno urbano y desniveles moderados.

Donde la F20 PRO empieza a quedar por detrás de alternativas más recientes es en el par. Ya existen bicicletas de 250 W que anuncian 55, 75 Nm o cifras superiores gracias a sistemas de asistencia diferentes. Esto puede notarse especialmente con un ciclista pesado, portaequipajes cargado o recorridos con pendientes pronunciadas.

Una cifra mayor de par no convierte automáticamente una bicicleta en mejor producto, y entran en juego otros factores como el desarrollo, diámetro de rueda, programación del controlador y tipo de motor. Aun así, 40 Nm sitúan a la F20 PRO más cerca de una urbana para recorridos tranquilos que de una e-bike especialmente contundente en las subidas.

Los frenos mecánicos de 160 mm son el componente que más acusa el paso del tiempo

La bicicleta utiliza discos mecánicos de 160 mm delante y detrás. Las manetas incorporan corte de la asistencia eléctrica, una característica apropiada para una e-bike.

Los frenos mecánicos tienen ventajas: su funcionamiento es sencillo, el mantenimiento resulta conocido por prácticamente cualquier taller de bicicletas y no requieren un circuito hidráulico. Para desplazamientos urbanos normales pueden cumplir correctamente su función.

La comparación con modelos actuales, sin embargo, resulta menos favorable. Los frenos hidráulicos proporcionan generalmente una modulación más fina y requieren menos fuerza en la maneta para conseguir una frenada potente. Cada vez aparecen en más bicicletas eléctricas de precio contenido.

La diferencia adquiere especial relevancia porque la F20 PRO pesa alrededor de 26 kg y admite hasta 140 kg de carga. Con ciclista, bicicleta y equipaje, el conjunto puede alcanzar una masa considerable.

Quien circule principalmente por terreno llano probablemente no considerará los discos mecánicos un inconveniente decisivo. Para recorridos con descensos frecuentes, lluvia o mucha carga, unos buenos frenos hidráulicos serían una mejora especialmente deseable.

Plegable sí, ligera no: sus 26 kg limitan la ventaja del mecanismo de plegado

El cuadro, el manillar y los pedales pueden plegarse y la bicicleta queda en aproximadamente 88 x 38 x 70 cm. Es una característica valiosa para guardarla en casa, reducir el espacio ocupado en un trastero o introducirla en determinados vehículos.

Pero plegable no significa necesariamente portátil. La variante de 20 Ah ronda los 26 kg, de los cuales aproximadamente 3,9 kg corresponden a la batería. Es bastante más que una bicicleta convencional y también más que algunas eléctricas urbanas diseñadas específicamente para combinarse con transporte público.

El plegado resuelve principalmente un problema de volumen. No resuelve el peso. Subirla diariamente por escaleras, cargarla hasta un apartamento o moverla plegada por una estación puede acabar resultando incómodo.

La batería es extraíble, por lo que retirarla permite reducir algo el peso cuando haya que manipular el conjunto. Aun así, sigue estando lejos de las e-bikes plegables de alrededor de 18-21 kg.

Para guardarla en el maletero ocasionalmente, su plegado tiene mucho sentido. Para llevarla a pulso todos los días, hay alternativas más apropiadas.

Los neumáticos 20 x 3 aportan comodidad, pero restan eficiencia y agilidad

FAFREES utiliza neumáticos anchos de 20 x 3 pulgadas. Constituyen un término medio entre una cubierta urbana convencional y los enormes fat tires de cuatro pulgadas que montan muchas e-bikes todoterreno.

Su volumen ayuda a filtrar adoquines, juntas y pequeñas irregularidades, además de proporcionar una pisada estable. Junto a la horquilla delantera con aproximadamente 70 mm de recorrido y bloqueo, contribuyen a que la F20 PRO resulte cómoda en firmes urbanos imperfectos.

La contrapartida es física: una cubierta más ancha y pesada no ofrece la misma sensación de ligereza que un neumático urbano estrecho. Esto se aprecia especialmente cuando se pedalea sin asistencia, se cambia rápidamente de dirección o se intenta maximizar la eficiencia.

Para una bicicleta que pretende ofrecer comodidad y cierta polivalencia es una decisión coherente. Quien circule exclusivamente por buenos carriles bici y asfalto puede preferir ruedas más estrechas, una bicicleta más ligera y menor resistencia a la rodadura.

La horquilla delantera mejora el confort, pero no convierte la F20 PRO en una bicicleta de montaña

La suspensión delantera dispone de bloqueo y un recorrido que el fabricante sitúa alrededor de 70 mm en su ficha técnica. Es suficiente para ayudar con baches, adoquines y caminos relativamente sencillos.

Combinada con los neumáticos anchos, proporciona más comodidad que una bicicleta urbana completamente rígida. Es una ventaja real para ciudades con pavimentos deteriorados o para quien mezcla asfalto con pistas fáciles.

No obstante, conviene mantener las expectativas en su sitio. La F20 PRO sigue siendo fundamentalmente una bicicleta eléctrica urbana y plegable. Su geometría, peso y componentes no están concebidos con las mismas prioridades que una bicicleta de montaña eléctrica especializada.

Los neumáticos anchos y una horquilla con suspensión pueden dar una apariencia todoterreno, pero su terreno natural sigue siendo la ciudad, los carriles bici y los caminos poco exigentes.

Solo tres niveles de asistencia ofrecen menos margen de ajuste que algunas rivales

La asistencia eléctrica se organiza en tres niveles. Es una configuración fácil de utilizar: hay pocas decisiones que tomar y resulta sencillo seleccionar poca, media o mucha ayuda.

El inconveniente es disponer de menos escalones para encontrar el equilibrio exacto entre esfuerzo, velocidad y consumo. Hay bicicletas actuales con cinco niveles que permiten realizar transiciones más progresivas y administrar con mayor precisión la batería.

La diferencia puede notarse sobre todo en trayectos largos. Un nivel puede proporcionar menos asistencia de la deseada y el siguiente resultar excesivo, mientras que disponer de pasos intermedios permite afinar mejor.

No debería ser un motivo aislado para descartar la bicicleta, pero refuerza la sensación de que el sistema eléctrico de la F20 PRO prioriza sencillez sobre sofisticación.

El equipamiento urbano de serie compensa varias de sus limitaciones

Hay que reconocer que FAFREES ha entendido bien el uso al que va destinada. La bicicleta incorpora de serie portaequipajes trasero, guardabarros, pata de cabra, iluminación delantera y trasera y luz de freno. No obliga a completar inmediatamente la bicicleta con una larga lista de accesorios.

El cuadro de acceso bajo también facilita subir y bajar, algo especialmente útil cuando se transporta carga detrás. La capacidad máxima declarada alcanza 140 kg y el fabricante contempla usuarios aproximadamente entre 160 y 195 cm.

La pantalla LCD en color proporciona información básica de conducción y la batería puede extraerse para cargarla separadamente de la bicicleta. Esta última característica resulta particularmente útil para quien guarda la F20 PRO en un garaje sin enchufe.

Además, la transmisión Shimano de siete velocidades permite continuar pedaleando y adaptar el desarrollo al terreno. No es una transmisión sofisticada, pero encaja con una bicicleta utilitaria de este tipo.

La protección IP54 permite un uso cotidiano razonable, pero no invita a tratarla como impermeable

FAFREES declara una protección IP54 para la bicicleta, mientras que determinados componentes, como la pantalla, disponen de su propia clasificación. Esto proporciona protección frente al polvo y salpicaduras dentro de los límites definidos por esa certificación.

No equivale a que la bicicleta pueda sumergirse ni a que resulte indiferente exponer conexiones y componentes eléctricos a chorros de agua. Es especialmente relevante al limpiarla: una e-bike no debería lavarse como si fuese una motocicleta utilizando agua a presión sobre batería, controlador, pantalla o conexiones.

Para desplazamientos urbanos en condiciones meteorológicas variables, la protección declarada aporta tranquilidad. Quien vaya a dejar habitualmente la bicicleta a la intemperie debería seguir buscando un lugar protegido siempre que sea posible.

¿Qué compradores pueden echar más de menos una alternativa diferente?

  • Quien tenga que subirla por escaleras: aproximadamente 26 kg hacen que el término «plegable» resulte menos atractivo cuando también hay que levantarla.
  • Ciclistas que quieren una asistencia muy natural: un modelo con sensor de par ofrece una interacción entre piernas y motor más refinada.
  • Usuarios con muchas pendientes: los 40 Nm cumplen en ciudad, pero existen alternativas de 250 W con bastante más par.
  • Quien circule cargado o realice descensos frecuentes: unos discos hidráulicos pueden resultar más interesantes que los mecánicos de 160 mm.
  • Usuarios que necesitan recargar rápidamente: las aproximadamente 10 horas indicadas para la batería de 20 Ah son difíciles de ignorar.
  • Quien solo circule por buen asfalto: probablemente obtendrá más agilidad y eficiencia con una urbana de ruedas menos anchas.

5 alternativas que pueden ser mejor opción de compra

  1. Fiido C11 Pro: resulta una alternativa especialmente interesante para uso urbano puro. Mantiene un motor legal de 250 W, pero ofrece 55 Nm, sensor de par Mivice y frenos hidráulicos de doble pistón. Pesa aproximadamente 24,5 kg, anuncia hasta 104 km y su batería de 499,2 Wh necesita unas cinco horas para cargarse. No es plegable ni utiliza neumáticos fat, pero ofrece una experiencia más próxima a una bicicleta urbana convencional.
  2. ENGWE EP-2 3.0 Boost: es mejor opción para quien quiere mantener el concepto plegable y los neumáticos anchos pero busca un sistema eléctrico más moderno. Ofrece 250 W, 75 Nm, sensor de par, frenos hidráulicos de doble pistón con discos de 180 mm, batería de 648 Wh y carga rápida de unas 3,5 horas. Su gran inconveniente es el peso, superior al de la F20 PRO.
  3. ADO Air 20 Pro: tiene más sentido para quien realmente necesita transportar una plegable. Su peso base ronda los 21 kg, utiliza sensor de par, frenos hidráulicos y transmisión por correa, además de ofrecer un sistema automático de dos velocidades. Pierde los neumáticos de tres pulgadas y el carácter robusto de la FAFREES, pero gana claramente en facilidad de transporte y refinamiento urbano.
  4. ENGWE L20 3.0 Pro: supone un salto considerable en prestaciones para quien prioriza potencia en pendientes y comodidad. Su motor central alcanza 100 Nm, utiliza sensor de par, incorpora suspensión delantera y trasera, frenos hidráulicos de 180 mm y batería de 720 Wh. También ofrece carga mucho más rápida. Es considerablemente más pesada, por lo que mejora la tecnología y el rendimiento, no la portabilidad.
  5. Fiido C11: puede resultar más sensata para quien no necesita plegar la bicicleta y busca principalmente desplazamientos urbanos. Su formato de rueda grande proporciona una experiencia más convencional sobre asfalto y evita cargar con buena parte de la complejidad y masa asociadas al cuadro plegable y los neumáticos anchos de la F20 PRO.

Conclusión: mucha batería y buen equipamiento, pero su tecnología de asistencia empieza a quedarse atrás

La FAFREES F20 PRO de 20 Ah tiene una propuesta fácil de entender. Sus 720 Wh ofrecen una capacidad energética generosa, el cuadro bajo facilita el acceso, puede plegarse y viene preparada para desplazamientos diarios con portaequipajes, guardabarros e iluminación. Los neumáticos de tres pulgadas y la suspensión delantera también favorecen la comodidad sobre pavimentos imperfectos.

Los inconvenientes aparecen al comparar esa buena base con bicicletas eléctricas más recientes. El sensor de cadencia y los frenos mecánicos de 160 mm son dos decisiones bastante conservadoras, mientras que los 40 Nm dejan poco margen frente a modelos de 250 W que ya ofrecen bastante más par. A esto se suman unos 26 kg de peso y hasta unas 10 horas para cargar completamente la batería de 20 Ah.

Ninguno de estos puntos convierte la F20 PRO en una mala bicicleta urbana. De hecho, para desplazamientos predominantemente llanos, almacenamiento limitado y usuarios que prefieren una batería grande antes que componentes sofisticados, mantiene argumentos claros. El plegado puede resultar especialmente práctico cuando se utiliza para guardar la bicicleta, en lugar de cargarla a mano.

La decisión cambia para quien tenga muchas cuestas, quiera llevar la bicicleta regularmente por escaleras o valore una asistencia que responda exactamente al esfuerzo realizado sobre los pedales. En esos casos, un sensor de par, frenos hidráulicos y un sistema de carga más rápido pueden aportar más a la experiencia cotidiana que perseguir una autonomía máxima cercana a 100 km.

Ficha técnica de F20 PRO

Característica Especificación
Marca FAFREES
Modelo F20 PRO
Tipo Bicicleta eléctrica urbana plegable de cuadro bajo
Motor Trasero sin escobillas, 36 V, 250 W continuos
Potencia pico indicada 450 W
Par máximo 40 Nm
Velocidad máxima asistida 25 km/h
Sensor Cadencia
Niveles de asistencia 3
Batería de la variante solicitada 36 V, 20 Ah, ion de litio, extraíble
Capacidad energética 720 Wh
Celdas Formato 21700
Autonomía anunciada Hasta aproximadamente 100 km según condiciones de uso
Cargador 42 V / 2 A
Tiempo de carga de la versión 20 Ah Aproximadamente 10 horas de 0 a 100 %
Transmisión Shimano de 7 velocidades
Casete 14-28T, 7 velocidades
Frenos Disco mecánico delantero y trasero
Discos 160 mm
Suspensión Horquilla delantera con bloqueo
Recorrido de horquilla Aproximadamente 70 mm según ficha técnica
Neumáticos 20 x 3,0 pulgadas
Cuadro Aleación de aluminio 6061, step-through y plegable
Elementos plegables Cuadro, manillar y pedales
Pantalla LCD en color retroiluminada
Iluminación Delantera y trasera con luz de freno
Resistencia al agua de la bicicleta IP54
Portaequipajes trasero Incluido
Guardabarros Incluidos
Pata de cabra Incluida
Peso de la versión de 20 Ah Aproximadamente 26 kg
Peso aproximado de la batería de 20 Ah 3,9 kg
Carga máxima 140 kg
Altura recomendada del ciclista 160-195 cm
Longitud total 174 cm
Dimensiones plegada 88 x 38 x 70 cm
Certificaciones declaradas EN 15194, CE y E-Mark
Color de la variante solicitada Azul metalizado con detalles en negro y marrón
Los precios y la disponibilidad del producto son precisos en la fecha/hora indicados y están sujetos a cambios. Se aplicará a la compra el precio y la información de disponibilidad mostrados en Amazon.es en el momento de la compra.

PARTE DEL CONTENIDO QUE APARECE EN ESTE SITIO PROCEDE DE AMAZON EUROPE CORE S.à.r.l. ESTE CONTENIDO SE OFRECE EN SU CONDICIÓN ACTUAL Y PODRÁ MODIFICARSE O ELIMINARSE EN CUALQUIER MOMENTO.

No hay reseñas todavía. Sé el primero en escribir una.